6. maneras de saber si ya estas muerto y aun no te das cuenta

Estas son las señales que sin lugar a dudas te indicaran que ya te moriste y estas en modo Zombie.

Morir es algo que nos puede pasar cualquier día. Es verdad que no es lo más normal del mundo y que, en general, no deberíamos estar pensando cada día en que podemos fallecer de forma inminente, pero la señora de la guadaña puede estar a la vuelta de cualquier esquina y eso es algo que nadie nos sacará de la puta cabeza, aunque nos llaméis paranoicos ¡¡PARANOICOS VOSOTROS!!

La cuestión es que hay mucha gente despistada por el mundo y es fácil, un día, estar en las nubes y, de repente, darte cuenta de que llevas muerto unas cuantas horas. Este puede ser un momento bastante estresante y la verdad es que, en muchas ocasiones, es mejor atajar las cosas a tiempo y que no nos pillen por sorpresa.

Por ello, hoy os hemos traído una estupenda guía en la que podréis, con gran facilidad, identificar al momento si estáis muertos o no. Si las cosas se hacen a tiempo, mejor que mejor (que luego la cosa empieza a apestar y la habremos liado).

1. Notas que tienes las articulaciones algo rígidas

 

Si, por ejemplo, estás en tu casa viendo la tele y notas que tienes las articulaciones algo tensas, rígidas, lo más probable es que lleves una hora larga muerto y que el rigor mortis se esté apoderando de ti.

2. La gente te dice que estás más pálido de lo normal

Fíjate en lo que te dicen las personas. No solo te quedes con las cosas buenas. Puede que lleves unos días en los que te repiten mucho eso de ‘estás muy pálido últimamente’ o ‘se te ha caído un ojo de la cuenca ocular podrida’. El maquillaje puede ser de mucha ayuda. Y los hornos crematorios, claro.

3. Varios escuadrones ‘anti-zombies’ llevan todo el día persiguiéndote

Fíjate en lo que te dicen las personas. No solo te quedes con las cosas buenas. Puede que lleves unos días en los que te repiten mucho eso de ‘estás muy pálido últimamente’ o ‘se te ha caído un ojo de la cuenca ocular podrida’. El maquillaje puede ser de mucha ayuda. Y los hornos crematorios, claro.

4. Tienes más ganas de ir a una tienda de ataúdes que al Zara

 

Vas de compras y, cuando estás delante del Zara, te das cuenta de que tienes muy pocas ganas de entrar. Ves los abrigos y los bolsos y no te acaban de decir nada pero, en cambio, pasas por delante de una tienda de ataúdes y todo es fantasía.

Quieres llevártelos todos a casa (o al cementerio) y no puedes ni ver las coronas de flores sin sacar la tarjeta de crédito. Vigila que la tarjeta siga activa y el banco no le haya dado de baja después de tu defunción.

5. La gente solo empieza a decir de ti cosas maravillosas

 

Este es, quizás, el punto más importante y clarificador. ¿Hay mucha gente a tu alrededor que, de la nada, empieza a decir cosas maravillosas de ti? Sospecha.

Puede que, incluso, haya personas que te criticaban muchísimo y que, de repente, digan cosas como ‘con lo majo que era’ o ‘siempre tenía una sonrisa para todo el mundo’. Preocúpate sobre todo si hablan en pasado.

6. La gente en el metro se aleja de ti por el olor

 

Si cuando vas en algún tipo de transporte público, la gente te mira con cara de asco y arruga la nariz como si acabase de oler mierda, tienes que hacer lo siguiente: ducharte y, si la cosa sigue así, puede que tu carne se esté descomponiendo sobre tus huesos.

A ustedes, ¿qué les han parecido estos consejos? ¿les han resultado de ayuda? Dejános un comentario

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