Las alarmas se han encendido en la comunidad de peruanos en el exterior (PEX). A menos de dos semanas de las elecciones generales del 12 de abril, las recientes declaraciones del canciller Hugo de Zela, quien instó a “votar bien” eligiendo a alguien “totalmente distinto a Pedro Castillo”, han sido calificadas por candidatos al Congreso como una violación flagrante de la neutralidad electoral y un acto de discriminación racial y clasista.
Este episodio no se percibe como un hecho aislado, sino como la continuación de un patrón de conducta que se remonta a las elecciones de 2021, cuando el entonces cónsul en Connecticut, Eduardo González Mantilla, fue captado en audio deseando que Keiko Fujimori ganara “aunque sea por un mínimo”. Lo más grave, según revelan los propios candidatos: ese mismo funcionario hoy ocupa un cargo diplomático en Italia, sin haber enfrentado sanciones efectivas.
En un foro virtual convocado urgentemente por Ecos Latinos, candidatos al Senado y a la Cámara de Diputados por diversas tiendas políticas, junto a representantes de la sociedad civil, coincidieron en un mensaje: la Cancillería ha dejado de ser un garante para convertirse en un actor político partidista, poniendo en riesgo la integridad del voto de millones de peruanos en el extranjero.
El sombrero como símbolo de exclusión
La candidata al Senado por Juntos por el Perú, Manuela Bastidas, fue la primera en romper el silencio desde Italia. Al escuchar las palabras del canciller, Bastidas se colocó un sombrero norteño como gesto de desafío y solidaridad.
“El canciller no conoce el significado de lo que es decencia, respeto ni neutralidad. Sus declaraciones tienen un matiz racista y clasista. Algo que identifica a Castillo es su sombrero, y al pedir que no voten por alguien que se le parezca, nos está diciendo a nosotros, los del ‘Perú profundo’, que no podemos aspirar al poder”, declaró Bastidas con firmeza.
La candidata advirtió sobre un peligro inminente: dado que los diplomáticos son los encargados de trasladar físicamente las ánforas electorales desde el exterior hasta Lima, “tener los votos en manos de estos odiadores es un peligro. Nos pueden decir claramente que ya tienen preparado el fraude”. Bastidas exigió la renuncia inmediata del canciller y denunció la inacción del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y la Contraloría.
Marleny Mesta, candidata a la diputada por Fuerza y Libertad desde Connecticut, quien vivió ese escándalo en carne propia, confirmó que la comunidad se sintió “defraudada y triste”. Mesta recordó cómo organizaron protestas frente al consulado en 2021 y advirtió que la situación actual es aún más crítica:
“Si el canciller, la máxima autoridad, se expresa así públicamente, imagínense la actitud de cada cónsul. Necesitamos estar presentes en cada mesa de votación. No basta con que nos digan que designemos un representante; tenemos que cuidar el conteo final porque el riesgo de un ‘cambiazo’ en el traslado de actas es real”.
Exigen destitución, interpelación y renuncia
La indignación trascendió las líneas ideológicas, derivando en propuestas concretas de acción política contra el titular de Relaciones Exteriores.
Miguel Ángel Romero, candidato al Senado por Libertad Popular, anunció que impulsará una moción de interpelación y censura contra el canciller Hugo de Zela ante el futuro Congreso.
“Esto es una falta a la libertad, a la diplomacia y a la democracia. No importa si Pedro Castillo no es de mis ideales; lo que están afectando es el sistema democrático. Vamos a presentar un pedido formal a la comisión de ética para interpelar al canciller”, afirmó Romero.
Por su parte, Francisco Azarte, candidato al Senado (Frente de le Esperanza) desde Argentina, fue más contundente y pidió directamente la destitución del funcionario por parte del Presidente de la República.
“Tenemos que ir al presidente de la nación y pedir la destitución del canciller. Mostremos fuerza política. No podemos permitir que se queden en el poder manteniendo esta línea discriminatoria”, sentenció Azarte, quien añadió que la comunidad debe dejar de lado la hipocresía y actuar con autoridad moral.
Santiago Távara, candidato a dipuatdo por Ahora Nación, sumó su voz criticando el silencio cómplice de los congresistas actuales que buscan la reelección, calificándolo de complicidad con un “pacto mafioso” que busca perpetuarse en el poder.
La voz de la sociedad civil: Miguel Tupayachi y la necesidad de objetividad
En medio de las posturas partidarias, intervino Miguel Tupayachi, integrante del Comité Cívico de Ética de Peruanos en el Exterior, quien aportó una perspectiva técnica y ciudadana desde Suecia. Aunque aclaró que no es candidato, Tupayachi destacó la gravedad de que las instituciones de control guarden silencio.
“Las declaraciones del canciller demuestran que la democracia, la transparencia y los valores en el Perú ya no existen. Prácticamente hay una guerra donde la gente sobrevive como sea”, analizó Tupayachi.
Sin embargo, el representante del Comité Cívico hizo un llamado a la objetividad y a la unidad más allá de las ideologías. Advirtió que, aunque el discurso del canciller es estigmatizante, la respuesta no puede ser solo coyuntural.
“Objetivamente, se tiene que hacer un pronunciamiento conjunto y exigir por escrito al canciller que se rectifique y pida disculpas. No podemos unirnos solo por estas elecciones; tenemos que trabajar todos los días por el Perú desde el exterior”, urged Tupayachi.
El activista también señaló un vacío legal crítico: la falta de presencia de la ONPE y el JNE en el extranjero, lo que deja a los consulados como únicos administradores del proceso sin fiscalización externa real. Propuso que los candidatos, independientemente de su partido, firmen un documento conjunto para exigir reformas estructurales que blinden el voto PEX en el futuro.
La propuesta: Vigilancia ciudadana y reforma estructural
Ante la desconfianza institucional, los candidatos han trazado una hoja de ruta basada en la autodefensa democrática. La consigna es clara: masificación de personeros.
Rocío Salinas, también de Ahora Nación, hizo un llamado urgente: “Compatriotas, sumémonos voluntariamente como personeros. Es la única forma de validar los votos y llevarnos las actas para contrastarlas con el conteo oficial. Si queremos devolver la decencia al país, debemos actuar hoy”.
Crayla Vallejo, candidata a diputada (AN) desde Rusia, reforzó este punto al destacar la vulnerabilidad de los migrantes: “No tenemos a la ONPE ni al JNE aquí. Estamos solos frente a un sistema que nos vigila pero no nos protege. Por eso, este 12 de abril, nuestra única garantía somos nosotros mismos”.
Conclusión: Una elección bajo amenaza
El consenso entre los candidatos y la sociedad civil es alarmante: la neutralidad electoral en el exterior está rota. Desde la cúpula del Ministerio de Relaciones Exteriores hasta los consulados locales, existe una percepción generalizada de que el aparato diplomático está siendo utilizado para inclinar la balanza a favor de ciertos sectores políticos, replicando las prácticas cuestionadas de 2021 pero con mayor audacia.
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