Cancillería blindó a nuera de Boluarte por falsedad ideológica: Un informe oficial detalla cómo la diplomática Blanca Gómez Velásquez utilizó a un tercero para falsificar la firma de su esposo, David Eduardo Gómez Boluarte —hijo de la ex presidenta de facto Dina Boluarte— en un registro oficial de la inteligencia del Estado. La entidad decidió que este acto ilícito «no perjudicó gravemente» al fisco y lo redujo a una simple «amonestación verbal«, salvándola de un proceso penal.
La cultura del simulacro y la decisión de blindar a los círculos cercanos al poder han encontrado un nuevo y vergonzoso capítulo en los pasillos del Palacio de Torre Tagle. Mediante la Resolución Viceministerial N.° 0555-2025-RE, firmada el 19 de septiembre de 2025 por el viceministro Félix Denegri Boza, el Ministerio de Relaciones Exteriores (Cancillería) blindó a la Segunda Secretaria Blanca Mercedes Gómez Velásquez, esposa de David Eduardo Gómez Boluarte, hijo de la ex presidenta de facto del Perú, Dina Boluarte Zegarra.
La entidad archivó un proceso disciplinario grave y redujo la falsedad ideológica cometida por la funcionaria a una simple «amonestación verbal».El caso expone la frivolidad con la que el Estado peruano protege a la familia de la ex mandataria, tratando un acto ilícito contra la fe pública como un simple «error de forma».
El «golpe» en el auditorio: Tres minutos para burlar a la DINI
Los documentos clasificados como «Confidenciales» a los que tuvo acceso esta redacción revelan la crónica de un fraude cantado. El 11 de septiembre de 2024, en el auditorio Raúl Porras Barrenechea de la Cancillería, se dictaba una sesión del Curso de Inteligencia Estratégica para funcionarios diplomáticos, a cargo de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI).
David Eduardo Gómez Boluarte, Tercer Secretario e hijo de Dina Boluarte, no se presentó a laborar ese día. Sin embargo, su nombre debía figurar en el registro oficial para evitar problemas con la Oficina de Capacitación, dado que el reglamento del curso solo permitía una ausencia justificada.
La solución orquestada por su esposa, Blanca Gómez Velásquez, constituye un clásico caso de falsedad ideológica en documento público: según el Memorándum N.° OCP00631/2024, Gómez Velásquez firmó su propia asistencia y acto seguido reclutó a Juan Sebastián Montenegro Arias, un joven trabajador de la ONG Encuentros (bajo convenio con la Agencia de la ONU para los Refugiados en la sede de Cancillería), para que falsificara la firma de su esposo en la lista oficial.
Las cámaras de seguridad de la entidad fueron implacables: registraron a Gómez Velásquez y a Montenegro en el lobby exactamente tres minutos (de 09:59:50 a 10:02:15). El tiempo justo para cometer el acto ilícito y esfumarse. El cotejo pericial confirmó que la rúbrica plasmada en el documento oficial difería flagrantemente de la foja de servicios del Tercer Secretario Gómez Boluarte.

Memorandum-N.°-OCP00631-2024-Blanca-Gomez-Velasquez.webp
Cuando fue acorralada por los investigadores, Gómez Velásquez admitió que, ante la inasistencia de su pareja, «se le ocurrió pedir que firme a un amigo muy cercano». Por su parte, el «amigo» (Montenegro) minimizó el acto de falsedad alegando que «solo se trataba de una firma y que le habían dicho que era algo simple».
La contorsión jurídica para encubrir un delito contra la Fe Pública
Hacer que un tercero firme por otro en un registro estatal obligatorio no es una falta ética menor; es un acto ilícito tipificado en el Código Penal como Falsedad Ideológica, un delito contra la Fe Pública. Sin embargo, la Cancillería activó sus mecanismos de protección para salvar a la nuera de Dina Boluarte.
En una decisión que ha generado indignación en las bases del servicio diplomático, el Despacho Viceministerial argumentó que la falta «no revestía gravedad». ¿El argumento central? Que como la firma falsa no fue validada por los organizadores del curso, el Estado no sufrió un «perjuicio económico». En otras palabras, para la Cancillería, falsificar un documento oficial para beneficiar al hijo de la ex presidenta de la República es solo un «error» que merece un «llamado de atención», siempre y cuando no le cueste dinero al fisco.
Cómo Cancillería blindó a nuera de Boluarte: la cronología para ‘limpiar’ el legajo»
Los documentos internos de Torre Tagle, a los que tuvo acceso esta redacción, permiten reconstruir una operación de contención de daños ejecutada cuidadosamente. El 11 de septiembre de 2024 se comete el fraude; el 20 de septiembre, la Oficina de Capacitación lo denuncia; y el 26 de septiembre, el Viceministerio ordena la investigación preliminar.
Pero es en la siguiente fase donde se revela el patrón: entre el 17 de octubre de 2024 (cuando se solicitan los videos de seguridad) y el 29 de enero de 2025, la Oficina General de Recursos Humanos (ORH) emite el Informe N.° 002-2025-UAD/MRE, un documento que, pese a tener la confesión, el video y el cotejo de firmas, ya viene «pre-cocinado» con la conclusión de que la falta «no reviste gravedad» porque no hubo perjuicio económico. Finalmente, el 19 de septiembre de 2025, el viceministro Félix Denegri Boza firma la RVM N.° 0555-2025-RE, que archiva el caso grave y lo convierte en una inofensiva «amonestación verbal».
Una amonestación verbal es la sanción más leve del régimen disciplinario y, lo más importante, no genera inhabilitación ni mancha el legajo de cara a los filtros de integridad (vetting) que exigen organismos internacionales. Al «limpiar» el expediente de Gómez Velásquez justo en la ventana en que se evaluaban designaciones multilaterales, la Cancillería allanó el camino burocrático para que la pareja accediera a destinos privilegiados sin el estigma de un proceso por falsedad ideológica.

Resolución Viceministerial N.° 0555-2025-RE blinda a Blanca Gómez Velasquez
El «dedazo» a la ONU y el pacto de impunidad
Este blindaje administrativo no ocurre en el vacío; se suma a la creciente indignación pública y a los severos cuestionamientos políticos por el vertiginoso ascenso de la pareja en la carrera diplomática. Expertos en el servicio diplomático denunciaron en su momento una serie de irregularidades con el canciller Elmer Schaler a la cabez de Torre Tagle para garantizar que Gómez Boluarte y Gómez Velásquez aseguren destinos privilegiados en misiones internacionales y organismos como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sorteando los méritos y el rigor del escalafón que sí se exige al resto del cuerpo diplomático peruano.
Esta red de privilegios no se limita a la pareja. En la actualidad, David Eduardo Gómez Boluarte y Blanca Gómez Velásquez consolidan su carrera en el servicio exterior con destinos en misiones clave y aspiraciones directas a la ONU, mientras que sus tíos —hermanos de la ex presidenta y del exvicepresidente— también figuran bajo la lupa de la justicia por presuntos delitos de tráfico de influencias y nombramientos irregulares.
La Fiscalía interviene: El blindaje como «prueba reina» de la retaliación
La gravedad de este blindaje administrativo ha trascendido los muros de Torre Tagle y ha activado una investigación penal formal. La Carpeta Fiscal N° 506015505-2025-510-0, radicada en la Primera Fiscalía Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima, revela que la Resolución Viceministerial N.° 0555-2025-RE no fue un acto aislado de clemencia, sino el detonante de una brutal maquinaria de retaliación institucional. Para silenciar a la testigo clave que denunció irregularidades en el Consulado de Miami, Emily Criado Nogales, la Cancillería la sancionó con 90 días de suspensión y alteró fraudulentamente su descanso médico.

Carpeta-Fiscal-N°-506015505-2025-510-0-Primera-Fiscalia-Especializada-en-Delitos-de-Corrupcion-de-Funcionarios-de-Lima-caso-Blanca-Gomez-Velasquez.webp
Ante esta persecución, la funcionaria acudió al Ministerio Público, demostrando que el aparato de Torre Tagle, bajo la gestión del canciller Elmer Schaler, utiliza su potestad disciplinaria para castigar a quienes denuncian y premiar con impunidad a los allegados al poder. En su ampliación de denuncia presentada el 30 de junio de 2026, la defensa de la testigo utilizó la propia resolución que «limpió» el legajo de Blanca Gómez Velásquez como la «prueba reina» ante el fiscal.
El documento acredita ante la justicia una flagrante Violación del Principio de Igualdad y Discriminación Grosera: mientras a la nuera de Dina Boluarte se le perdona un delito contra la Fe Pública con una amonestación verbal, a la denunciante se le aplica el máximo rigor sancionador.
Esta asimetría ha derivado en cargos penales por los delitos de Abuso de Autoridad, Falsedad Ideológica, Fraude Procesal y Coacción Sistémica, poniendo bajo el microscopio del Ministerio Público no solo la falsificación en el curso de la DINI, sino toda la red de complicidades que protege a la familia de la ex presidenta de facto


































































