Un presunto audio atribuido a Fernando Cerimedo y al diputado Alejandro Reyes reaviva la polémica en Bolivia. La grabación revela una presión directa al presidente Rodrigo Paz para declarar el estado de excepción. «Si tiene que haber muertos, quiero muertos», se escucha en la conversación.
En la grabación, atribuida al consultor argentino Fernando Cerimedo y al diputado de Alianza Unidad, Alejandro Reyes, se escucha cómo Cerimedo presume de haber dado un ultimátum directo al mandatario. La frase es literal y escalofriante:
«Presidente, o nos caemos por inútiles o nos caemos porque hay muertos. Y si usted me pregunta, yo prefiero correr el riesgo de que haya muertos. La gente está rogando por el estado de excepción, hermano».
La confesión grabada: «Que sea por las malas»
El audio no deja lugar a dudas sobre el poder de influencia que el consultor ejercía sobre el Ejecutivo. Cerimedo expone su profunda frustración con los ministros que buscaban el diálogo. Su postura es radical y despectiva:
«O nos caemos por las buenas o nos caemos por las malas. Si nos caemos, que sea por las malas porque tenemos más posibilidades. Y yo no voy a arruinar mi carrera profesional para estar al lado de unos tibios que te van cambiando de opinión», se escucha decir en la grabación.
El consultor llega a insultar a miembros del gabinete en la grabación: «Entra el idiota de Lupo o entra un idiota de estos ministros y le cambian la ecuación». Esta división interna habría generado la furia del operador argentino, quien presionaba por una salida de fuerza.
La reacción del Legislativo: «¿Dónde está la seguridad del Estado?»
El escándalo ya golpea directamente las puertas de la Asamblea Legislativa. Los parlamentarios exigen respuestas urgentes ante la gravedad de las revelaciones de las últimas horas.
La preocupación va más allá del contenido del audio. Se cuestiona una evidente vulneración a la privacidad en las más altas esferas del poder en el país altiplánico. Como señalaron algunos legisladores:
El senador Freddy Castillo y otros legisladores han solicitado formalmente que el diputado Alejandro Reyes comparezca ante los medios. La Agencia de Noticias Fides (ANF) recoge estas exigencias de fiscalización.
«Este señor grababa a todo el mundo. Lo ha grabado al presidente, ha grabado a la esposa del presidente, ahora graba diputados. ¿Dónde está la seguridad del Estado?».
El modus operandi: Espionaje y desestabilización
Los legisladores advierten sobre un patrón alarmante. No se trata solo de un audio aislado, sino de una práctica sistemática de grabación y filtración selectiva para chantajear o presionar.
El contenido del audio revela, además, negociaciones internacionales oscuras. Cerimedo hablaría con total impunidad de «tumbar embajadores, traer aviones y hacer negociaciones con estadounidenses, israelíes, argentinos y uruguayos».
La gravedad de las declaraciones es tal que los parlamentarios no dudan en calificar la situación con dureza: «Es increíble cómo este asesor extranjero delincuente hable de una manera tan despectiva y malcriada sobre la primera autoridad de este país». Se ha preguntado la diputada Claudia Her en los medios locales.
Fernando Cerimedo: El operador transnacional del caos
El nombre de Fernando Cerimedo no es nuevo en los archivos de Ecos Latinos. Este consultor argentino ya fue denunciado en Perú, donde habría operado una red de 50,000 bots para manipular elecciones a favor de Keiko Fujimori.
En agosto de 2026, fue detenido en Bolivia. Enfrenta graves acusaciones, incluyendo denuncias por feminicidio en contra de su mujer embarazada. Durante las pesquisas las autoridades encontraron una «mini granja de bots» en La Paz. Su patrón es siempre el mismo: infiltrarse en crisis políticas, ofrecer soluciones autoritarias y ejecutar operaciones de desestabilización.
El diputado Alejandro Reyes actuaría como uno más de sus enlaces. Según se desprende del audio, Reyes se compromete a «bajar línea» y alinear al partido Alianza Unidad, liderado por el empresario Samuel Doria Medina, con los intereses del consultor.
La encrucijada: Verificación forense y responsabilidad política
El reporte de ANF subraya que la grabación aún carece de un peritaje forense definitivo. Sin embargo, la responsabilidad política de aclarar el contenido es inmediata e ineludible.
Si el audio es falso, Reyes tiene la obligación de desmentirlo con pruebas contundentes. Si es verdadero, la Fiscalía debe actuar de oficio por incitación a la violencia, espionaje ilegal y conspiración contra el orden constitucional.































































