Fernando Mauricio Suni Carrillo, encargado de Asuntos Económicos y Culturales de la Embajada del Perú en Bolivia, se encuentra en el centro de una grave controversia internacional. El diplomático peruano fue identificado como parte de una delegación conjunta de Estados Unidos, Argentina y Perú que irrumpió en las instalaciones del Congreso boliviano para presionar, mediante presuntas maniobras de cabildeo y compra de votos, la destitución del fiscal general Roger Mariaca.
El objetivo geopolítico de esta operación, amparada bajo la bandera del «Escudo de las Américas», sería blindar los intereses de Fernando Cerimedo, el asesor argentino de la extrema derecha acusado de tentativa de feminicidio, violencia familiar y enriquecimiento ilícito, a quien el fiscal Mariaca tenía en la mira.
Según muestran los videos grabados por los propios asambleístas, Suni Carrillo formó parte de un bloque coordinado junto a sus homólogos de Estados Unidos y Argentina. Esta delegación conjunta, que habría operado como el brazo político de Washington, distribuyó códigos QR y estableció contactos directos con los legisladores dentro del hemiciclo.
La presencia de un representante peruano en una operación de presión legislativa sobre un caso penal interno de otro Estado ha encendido las alarmas en La Paz. Para la oposición boliviana, no se trata de una visita protocolar, sino de una injerencia descarada que viola los principios más elementales de la soberanía y el derecho internacional.
Los videos que desnudan la injerencia
Videos que ya circulan en las redes sociales y en los pasillos del poder captan el momento exacto en que los tres diplomáticos extranjeros son abordados y acorralados por una asambleísta boliviana en pleno Congreso. Lejos de mantener la reserva y el protocolo que exige su condición, los representantes de Perú, EE.UU. y Argentina son vistos en medio de un cabildeo negociando voluntades según denuncian las asambleistas.
La voz de la exsenadora Oporto: «Es totalmente inaudito»
En entrevista con Ecos Latinos, la exsenadora boliviana María Oporto no dejó títere con cabeza y detalló la mecánica de esta presunta transacción espuria.
«Nunca he visto que los embajadores de los diferentes países estén ahí controlando quién vota, aprobando el artículo, quién no, no. Eso no se ha visto nunca», afirmó Oporto, marcando el precedente histórico de esta intromisión.
La senadora fue aún más lejos al señalar directamente a los responsables de esta anomalía institucional: «Esa intromisión, esa injerencia de diferentes países, de los embajadores, que en este caso del embajador de Perú, del embajador de Argentina, del embajador de Estados Unidos, que hayan ido a controlar el voto a los diputados. Es totalmente inaudito, nunca se ha visto»
La exsenadora por Chuquisaca también denunció el presunto financiamiento ilícito que habría activado la maquinaria legislativa para aprobar, en tiempo récord, la ley que horas después fue promulgada por Rodrigo Paz, quien agradeció al Escudo de las Américas.
«Y también hay denuncias por parte de las senadoras que tienen videos y lo han viralizado de que estaban transfiriendo recursos económicos alrededor de $40,000 a los diputados, ¿no?, que estaban defendiendo esta ley», sentenció la exlegisladora.
El fantasma de Cerimedo: Trump, narcoaviones y la impunidad
Toda esta operación de cabildeo y presunto soborno tiene un único beneficiario: Fernando Cerimedo. Al destituir a Mariaca —quien fue arrestado días después de que Washington le retirara la visa—, el «Escudo de las Américas» actúa como salvaguarda del operador de la extrema derecha.
La urgencia por blindar a Cerimedo no es casual.
Recientemente, publicó imágenes que muestran a Cerimedo junto al hijo de Donald Trump, evidenciando los vínculos del asesor argentino con la élite política estadounidense. Pero eso no es todo: un audio filtrado revela a Cerimedo negociando permisos para narcoaviones en el Beni por 15.000 dólares. conectándolo directamente con el narcotráfico que el «Escudo de las Américas» dice combatir.
La contradicción es evidente: mientras el documento oficial habla de «luchar contra el narcotráfico», la operación real busca proteger a un operador acusado de facilitar narcoaviones.
Lima no guardó silencio: se pronunció del lado de la impunidad
Mientras la senadora Oporto y otros legisladores denuncian la injerencia, la Embajada del Perú en Bolivia y el Ministerio de Relaciones Exteriores no guardaron silencio. Se pronunciaron, pero del lado de la impunidad.
Un documento oficial del Departamento de Estado de Estados Unidos, publicado el 1 de octubre de 2026, revela que Perú es parte activa de los 15 países del «Escudo de las Américas»: Que «aplauden» las acciones del Gobierno de Bolivia contra el fiscal general Roger Mariaca. Mientras la exsenadora María Oporto denuncia ante Ecos Latinos que se trata de un «secuestro».






































































