Ricardo Belmont confiesa pedido de la Embajada de EE. UU. para votar facultades a Keiko
El fundador de Obras, Ricardo Belmont, admitió que la Embajada de EE. UU. le pidió votar a favor de las facultades de Keiko Fujimori. Minutos después, intentó negarlo.
El fundador de Obras, Ricardo Belmont, confesó haber recibido un pedido de la Embajada de Estados Unidos, le solicitaron votar a favor de las facultades legislativas para Keiko Fujimori. Según sus declaraciones, fue llevado a la embajada por un amigo antes de la definición en el Senado.
El resbalón y la negación posterior
Durante una entrevista con Rosa María Palacios, Belmont dejó escapar que el diplomático estadounidense sí le consultó sobre la votación. «Sí, a mí me dijo. ¿Cómo no me va a decir?», afirmó el exalcalde.
No obstante, ante la insistencia de la entrevistadora, Belmont dio un giro abrupto en su relato. Negó que se le hubiera pedido votar de una manera determinada.
El líder de Obras identificó a su interlocutor como Josh Morris, encargado de Asuntos Políticos de la Embajada. Aseguró que a sus 81 años nadie puede presionarlo.
El Senado todopoderoso que ningunea a Diputados
Estas declaraciones ocurren en medio de la fuerte repercusión por la aprobación de las facultades legislativas. El Senado se instaló de facto como un órgano todopoderoso.
Belmont justificó el apoyo de tres de sus senadores otorgando el «beneficio de la duda» al gobierno. Aseguró que lo hizo para evitar que los acusen de obstruccionismo.
Sin embargo, esta maniobra consolida un unicameralismo encubierto. La Cámara Alta ahora tiene plenos poderes para modificar lo que apruebe la Cámara Baja.
Fisuras internas en la bancada de Obras
Pese a esta justificación, el líder de Obras mostró graves fisuras en su propia bancada. Reconoció que tres senadores votaron con el fujimorismo y una se abstuvo.
Belmont advirtió que aquellos congresistas que no sigan la línea de la «locomotora» deben abandonar el partido. Esta postura revela la fragilidad de su alianza.
El exalcalde afirmó que si el gobierno «mete bala«, él marchará en las calles. No obstante, su voto en el Senado ya le entregó las herramientas legales para hacerlo.