La situación de los hermanos inmigrantes también es causa de preocupación «para nosotros» estas fueron las declaraciones dadas por la iglesia.
Los obispos peruanos reunidos en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal señalaron que la creciente migración en el país “no debe ser vista como una amenaza, sino como una oportunidad para enriquecernos mutuamente”, en alusión a los miles de venezolanos que ingresaron en los últimos meses a Perú.
En un comunicado dirigido al pueblo peruano, los obispos de la Iglesia católica agregaron que la migración «debe servir para que que nos sintamos y seamos en verdad: Hijos del mismo Padre».
“Nuestra actitud hacia ellos debe ser humana y verdaderamente cristiana, teniendo presente las mismas palabras de Nuestro Señor: “Fui forastero y me acogieron” (Mt 25,35)”, señaló.
Perú, con unos 430.000, es el segundo país con el mayor número de migrantes venezolanos, por detrás de Colombia, que acoge a casi un millón, según cifras que ofrecieron autoridades de Migraciones de ambos países la semana pasada en Lima.




































