“La prevención es mejor que la intervención. Para prevenir la actuación del Dáesh hay que reforzar la formación”, indico el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, en una rueda de prensa al terminar la primera jornada de la cumbre de líderes de la OTAN que se celebra hoy y mañana en Bruselas.
Se trata de una misión de formación, no de combate, con el motivo de entrenar “a formadores que después puedan formar tropas iraquíes” y “construir fuerzas para que Dáesh (acrónimo en árabe de EI) no pueda nunca reconstituirse”, explicó el político noruego.
La misión, que los aliados preparan desde hace meses, ha recibido hoy su luz verde definitiva por parte de los líderes, que la han respaldado en una declaración conjunta. En la misma, los líderes precisan que esta misión busca “apoyar al Gobierno de Irak con apoyo adicional en sus esfuerzos para estabilizar el país y luchar contra el terrorismo en todas sus formas y manifestaciones”.



































