Horas antes de que la discusión por el presupuesto para el año 2019 llegue al recinto de la Cámara baja, el «poroteo» trajo malas noticias para el oficialismo ante la resistencia de los sectores del peronismo dialoguista a levantar la mano para facilitar el tratamiento del proyecto esta semana.
La iniciativa enviada por el Ejecutivo tendrá seguramente este martes dictamen de comisión, por lo que estará en condiciones de ir al recinto, sin embargo, el reglamento establece que debe mediar un tiempo de por lo menos una semana, salvo que se cuente con la aprobación de los dos tercios de los presentes para habilitar el tratamiento sobre tablas.
Los 108 diputados de Cambiemos, más los 6 del Frente Cívico de Santiago, los monobloques aliados y por lo menos algunos diputados de Argentina Federal, le garantizan al gobierno las 129 bancas para comenzar la sesión, pero no los dos tercios necesarios para avanzar esta misma semana.
Las miradas están puestas en el interbloque que conduce Pablo Kosiner, que cuenta con 33 diputados, muchos de los cuales se han revelado en las últimas horas y se niegan a sentarse en sus bancas para darle tratamiento al proyecto, amparándose en el rechazo que genera en amplios sectores de la sociedad civil.
Pero es que además de bloquear el tratamiento esta semana, el peronismo anti K podría dejar al gobierno sin presupuesto, ya que en caso de tomar la postura de rechazar el proyecto, arrastraría a otras bancadas menores, que se sumarían al rechazo que ya adelantó el kirchnerismo, el recientemente creado bloque Red por Argentina y posiblemente el massismo, alcanzando los 130 votos, suficientes para rechazar el expediente.
