Apenas unos días después de haberse cumplido un año de la misteriosa desaparición del submarino y tras un elocuente discurso del presidente, hallaron en Ara San Juan y pronto comenzaron a tejerse una serie de suspicacias al respecto, entre las que se destaca una posible estrategia comunicacional.
Al momento de cumplirse el aniversario, Mauricio Macri lanzó unas palabras que quedaron rondando en las mentes de más de uno al advertir que pronto iba a haber novedades. Milagrosamente, 48 horas después, la embarcación fue encontrada a más de 900 metros de profundidad en el mar, en un sitio donde ya se había rastrillado sin éxito.
Mientras la noticia llegó a los familiares de los 44 tripulantes como una especie de alivio y desconsuelo al mismo tiempo, se intentó instalar el hallazgo como un logro del Gobierno en contraposición a las críticas recibidas durante este tiempo. Sin embargo, pronto se supo que reflotar el navío es una tarea casi imposible, lo que levantó aún más sospechas.
A pesar de la confirmación por parte de la empresa que formó parte de la búsqueda, no hay certezas sobre el cómo fue el episodio que terminó hundiendo al Ara San Juan. De todos modos, desde el círculo íntimo del presidente Macri aprovecharon la oportunidad para sacar todo el rédito político posible y, de paso, continuar desviando el foco de atención de los problemas económicos.
Al principio, el Gobierno, parecía reticente ante la posibilidad de continuar la búsqueda que, incluso, se suspendió en más de una oportunidad. Si no fuera por el empuje y la voluntad de los familiares, el submarino habría quedado en el olvido y ellos mismos son los que ahora piden una respuesta concreta, además de que se haga justicia.
Por el momento, hay hermetismo ante la posibilidad de reflotar la embarcación, aunque las fuentes oficiales insisten en qué es una tarea peligrosa. La falta de sensibilidad con la que se manejaron los funcionarios, con el ministro Oscar Aguad a la cabeza, es otra de las suspicacias que se generaron. Mientras tanto, continúa la angustia de padres, hermanos, hijos y esposas que exigen conocer la verdad de los hechos.
