VIDEO: Barcelona vuelve a ganar en el clásico y le arrebata los sueños al Real Madrid en La Liga

Fiel a su costumbre, el Barça volvió a imponerse en el Bernabéu. Lo hizo de forma distinta a la Copa, más fiel a su estilo, dominando el juego, imponiendo el toque al corazón blanco.

Nada se puede reprochar al Madrid, que lo intentó de principio a fin, pero que ha caído en la melancolía.

Los azulgranas eliminaron definitivamente a los blancos de la Liga con Messi gobernando con la pelota y Piqué sin ella. Al Madrid le queda la Champions como único asidero, y el Ajax aparece como una amenaza imponente.
Puede que fuera una temeridad mantener el mismo equipo que actuó en Copa y que tendrá que afrontar el duelo decisivo ante el Ajax, pero tenía su lógica. Al Madrid sólo le había faltado el acierto y Solari apostó por quienes le parecían más fiables, con la inclusión de Bale por Lucas. Ese simple detalle, más la aparición de Arthur en el lado azulgrana, cambió la relación de fuerzas para dar la ventaja al Barcelona, incontestable cuando tuvo la pelota.

Arthur mejora cada jugada. La pelota pasa por él y la jugada acelera. Por eso todos parecieron mejores, especialmente los volantes: Busquets, Rakitic y la aportación de Sergi Roberto, falso lateral. La calidad en el toque del de Reus en el toque fue esencial para abrir el melón en una pared de primeras que el croata finalizó con clase. Picó sobre Courtois, tras deshacerse de Ramos en velocidad, y anotó el 0-1.

No era la primera llegada clara del Barça. El meta belga ya había tenído que intervenir a un remate violento de Suárez. El ataque azulgrana, muy fluido, contrastaba con los arreones blancos, más por corazón que por continuidad. Casemiro batió líneas con un par de pases buenos que encontraron poca claridad ante el área azulgrana más allá del recurso de Vinícius.

Fue conmovedor el esfuerzo de un puñado de futbolistas blancos, empezando por Reguilón y acabando por Vinícius, tan persistente como fallón en el instante decisivo. Exigieron la mejor versión de Piqué, que se multiplicó para sacar un remate cruzado de Modric y varios balones colgados por Bale, inadvertido. Tiró una falta a las nubes de inicio y poco más.
El Clásico cogió temperatura al filo del descanso. Messi, más activo que en el duelo copero, achuchó a Ramos en su salida y el central sacó los alerones a pasear. Cayó fulminado el argentino que exigió la expulsión del capitán blanco y le midió, cabeza con cabeza. Undiano, en el año de su retirada, no quiso complicarse ni en el VAR vieron agresión de roja.

La segunda mitad volvía a ofrecer un escenario ideal para el Barça, fiable en las dos áreas. El Madrid en bloque puso voluntad, actitud y presión arriba, pero se descubría atrás. Dembélé buscó el pase atrás pero no encontró a Messi, Suárez se fue solo tras una cesión de Carvajal y corrigió Varane. Y dos remates de Dembélé y Alba rozaron el tanto. También acumuló oportunidades el Madrid, una de Benzema en fuera de juego y un par de Vinícius, hiperactivo. Entró Valverde por Kroos para meter energía al partido, y pese al resultado en contra Solari relevó a Bale. La bronca fue rotunda. El Bernabéu perdona el error pero no el desinterés, la apatía. El galés se ganó a pulso el banquillazo ante el Ajax.

Con Asensio sobre el verde, el Madrid peleó su suerte hasta el final, pero en ese intercambio de golpes reinó Messi. Recostado sobre la medular, ‘La Pulga’ administró cada ataque con criterio único, venciendo en cada cuerpeo a Carvajal, metiendo balones en largo a Dembélé para que rematara el partido o buscando el remate en segunda línea.
Calentó Isco, ovacionado por la grada, para entrar en el último cuarto de hora. Lo intentaron hasta el último instante, pero el Barça siempre amenazó con más veneno. Vinícius y Varane tuvieron el empate, y Coutinho y Messi la sentencia. No se movió el marcador para no hacer más sangre.

El Barça se impuso otra vez y, salvo que el Atlético obre un milagro, sentenció la Liga. El madridismo asume que está por detrás del eterno rival. Sólo queda la Champions para salvar el año.

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