El juez, Abdel Sattar Bayraqdar acuso a 8 miembros de una misma familia por complicidad en los 370 asesinatos civiles ocurridos en el país. A los acusados podrían acatar pena de muerta por su participación mientras estos pertenecían al grupo yihadistas Estado Islámico (EI).
Los ocho hombres, pasibles de la horca según la ley antiterrorista iraquí, reconocieron haber participado en las ejecuciones sumarias que se llevaron a cabo en Khasfa, norte de Irak, donde se encontró una de las fosas comunes más grande del país.
Khasfa se encuentra a unos 8 km al sur de Mosul, la ciudad que fuera capital del califato proclamado por el EI en Irak.
«Los ochos terroristas detenidos reconocieron haber participado en la matanza de Khasfa», indicó el portavoz del Consejo Superior de la Magistratura, el juez Abdel Sattar Bayraqdar, en un comunicado.




































