Para Juntos por el Perú (JP) el problema principal de Lima es la enorme desigualdad que hay en relación a los servicios públicos en general, la que genera mucha injusticia en gran parte de los limeños.
Por eso, en entrevista con Diario UNO, Gustavo Guerra García, candidato a la Alcaldía de Lima, afirmó que sus propuestas tienen que ver con dar seguridad igual para todos, con colocar subsidios en el sistema de transporte para que las rutas lleguen a todos lados, y concentrar la inversión pública en programas de planos urbanos integrales, allí donde más se necesita. “Queremos mejorar las condiciones de vida de los vecinos de Lima”, aseguró el postulante al Municipio de Lima Metropolitana.
—El presupuesto de Lima Metropolitana es limitado. ¿Cómo has planteado para que en las propuestas se invierta lo estipulado?
—Hay soluciones que se pueden realizar dentro de lo que es el presupuesto municipal que son alrededor de 3 mil 200 millones de soles al año, y hay temas en los cuales hay que trabajar con el Gobierno Nacional.
Para la reforma del transporte hacia los subsidios, sí se requiere que una parte sea cubierta por el mismo sistema de transporte, que una parte sea cubierta por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), pero como vamos a una ley de Autoridad Única de Transporte Lima y Callao, que establece la viabilidad de los subsidios, y al tener de socio estratégico al MTC, creemos que lo vamos a conseguir.
Hoy los subsidios solo se dan en la Línea 1 del Metro de Lima, 150 millones de soles anuales, y tenemos que ir extendiendo eso, es decir comenzar con 200 millones de soles en la reforma del sistema y eso va a culminar en 2 mil millones de soles en ocho años, una vez que se vaya terminando de acomodar todo el sistema de transporte público al nuevo modelo, que significa trabajadores en planilla, concesionarios y operadores dueños de la flota y el mecanismo de retribución a través de tarjetas electrónicas.
Entonces, todo el cambio de modelo va a generar que vayamos aumentando los subsidios en la medida en que pasamos de rutas largas y superpuestas al sistema tronco alimentador.
Todas las propuestas que hemos preparado, son más potentes y funcionan mejor teniendo como socio estratégico al MTC.
—¿Qué otras propuestas hay en el tema de transporte?
—Lo primero es cómo hacemos para que la gente pierda menos tiempo en el uso de transporte público, para nosotros recuperar el tiempo significa corredores exclusivos y olas verdes ahí donde va el transporte masivo.
Hoy muchos pueden ver que en las avenidas Arenales y Petit Thouars funciona bien el sistema de olas verdes, pero son vías principalmente de vehículos privados y ahora necesitamos llevar estos sistemas a las vías de transporte público. Por eso, con olas verdes y con carriles exclusivos podemos darle el doble de velocidad a todas las unidades de transporte público. Y las prioridades para colocar un carril exclusivo son: Carretera Central, Venezuela, Canto Grande, Wiese, Próceres, Panamericana Norte, Sur, Evitamiento, Javier Prado, La Marina, Faucett, Tacna, Garcilazo, Arequipa, Universitaria, Benavides, Angamos, Primavera y Ejército.
Lo iniciaremos poniendo conitos en el suelo, luego cilindros de cemento y señalización, y la idea es que con eso rápidamente la gente va a sentir que va a ir mucho más rápido. Por supuesto, que esto es conflictivo con la gente que conduce vehículos privados que son el 16%, pero hay que decidir, o favoreces al 70% mayoritario que va en transporte público o al 16% minoritario que va en vehículo privado.
Por eso, es fundamental que la mayor parte de familias dejen su auto y prefieran el transporte público. Eso va a generar un efecto de reducir la congestión.
—¿Cómo se va a resolver el problema de la interconexión en los corredores viales de los usuarios de transporte que realizan viajes extensos ?
—Claro. Si seguimos con las rutas superpuestas con 23 niveles de superposición promedio, en la avenida Abancay hay por ejemplo 42 rutas superpuestas, todo es un caos, en la parte de La Marina y Faucett son 90 rutas. Si seguimos así pronto vamos a ir a cinco kilómetros por hora. Entonces tenemos que cambiar las rutas, la estructuración tiene que cambiar al sistema tronco alimentador como el del Metropolitano o como los corredores complementarios.
Y al cambiar eso, es verdad, aumentan los transbordos, hoy el 25% de los usuarios de transporte público toma dos conexiones o más, el 75% solo toma una conexión. Con el cambio en la reforma ese 25% va a subir mínimo al 40%. Por eso la política de subsidios funciona para dos cosas, uno para que las rutas lleguen a donde hoy no llegan porque los usuarios que la pasan peor, son los que tienen que tomar taxis y mototaxis para llegar al sistema de rutas, y recién ahí pagar un costo bajo en el transporte público.
Y la gente que va a tener que tomar más de una conexión adicional por culpa de la reforma, la idea es subsidiar el segundo pasaje a un sol y el tercero será gratis, siempre que el viaje sea en menos de 120 minutos. Así funcionan los sistemas de subsidios en el mundo.
—¿Qué cambios realizarían en el Metropolitano?
—Para ampliar la ruta al norte desde la estación Naranjal hasta Chimpuc Ocllo, debemos ampliar la flota, porque los tiempos de espera en las estaciones, se están comiendo el tiempo de ahorro por tener un corredor segregado, por eso es que la demanda casi no aumenta.
Nosotros le agregamos 80 buses adicionales 2013 – 2014, a partir de 2015 dejó de ampliarse la flota del Metropolitano, entonces si no amplías la flota no puedes bajar los tiempos de espera en las estaciones. Y si amplías el corredor 11 kilómetros hasta Chimpu Ocllo sin ampliar la flota, vas a generar un caos horrible en las estaciones porque los buses van a pasar por las estaciones con una frecuencia de tiempo más larga.
Por eso hay que renegociar para ampliar la flota, si los concesionarios no quieren ampliarla, el Estado tendrá que comprar esa flota y entregarla en uso a los concesionarios, pero de todas maneras hay que ampliar la flota para bajar los tiempos en las estaciones.
Y tendremos 10 estaciones entre Naranjal y Chimpu Ocllo, que permitirá que todos los alimentadores no lleguen en exclusivo al Naranjal, sino que se distribuyan entre esas estaciones.
