Samsung presenta su segundo buque insignia de 2018 el Note 9 de altas prestaciones. Un excelente modelo que llega a reforzar la posición dominante de la marca en el sector.
Por un momento, la expectativa del mundo, o del futuro inmediato de los consumos tecnológicos, se detiene en Nueva York. Cabe preguntarse dónde sino, ya que es aquí, en esta ciudad, donde casi todo sucede por primera vez. Lo que ocurre es que en un espacio incierto del barrio hipster de Brooklyn, dentro de un edificio que supo ser galpón y ahora huele a madera nueva, se lleva a cabo un evento secreto. Secreto hasta que se escribe esta crónica; secreto hasta el momento en que Clarín y otros medios invitados asisten a la previa del lanzamiento del teléfono Samsung Galaxy Note 9, o Samsung Unpacked, una herramienta que se propone resolvernos la vida y que parece tener serias chances de conseguirlo.
La ansiedad se disipa cuando, finalmente, tomamos contacto con el nuevo dispositivo móvil de la compañía que más teléfonos fabrica y vende en el planeta. Siete de cada diez personas usan algún modelo de Samsung en el mundo y la marca coreana, indudablemente, posee fanáticos que celebran con devoción pagana la llegada de un nuevo producto.
El Note 9 viene a ser el teléfono inteligente de las prestaciones infinitas. Fue concebido para acompañar la vida activa de los usuarios que nunca quieren dejar de estar conectados y se apoya en por lo menos cinco pilares fundamentales: la batería más duradera de la historia de los smartphone, un lápiz inteligente que opera por Bluetooth como control remoto (el S Pen), una cámara con doble lente que incorpora funciones de inteligencia artificial, la posibilidad de replicar en la TV el screen del aparato para pasar del trabajo a la diversión (o del trabajo al trabajo), y una incursión decidida en el mundo gamer. Por primera vez, en un teléfono con Android 8 (la versión 9 recién presentada por Google no vendrá en el Note) podrá acceder y jugar al Fortnite, el juego planetario del momento.
Fortnite llegó a Android: ya se descarga en los celulares Samsung Galaxy
Todo sucede en el marco previo a la gran fiesta de presentación global, que tiene lugar apenas un día después en el Braclays Center, un estadio con techos de pasto, sustentable y acogedor: la cancha de los Brooklyn Nets de la NBA. El formato es el de una gran presentación. Un escenario dominado por luces de Led azul, un fondo negro donde pronto aparecerá el producto estelar.
Pero antes de eso, los expertos de la compañía explican sus funciones de una manera llana a periodistas de todo el planeta. Muestran primero el Display Infinity, justamente una pantalla infinita que se despliega hasta los bordes mismos del aparato, como un rectángulo completo, de extremo a extremo. Es la pantalla más grande de la historia de los Note: 6.4 pulgadas, apenas por encima de la de su hermano menor, el Note 8. Brinda una sensación envolvente y es como si tuviéramos verdaderamente apoyada en nuestras manos la totalidad de la imagen que estamos observando. Una imagen que quiere escaparse pero que se encuentra con los límites no evidentes del dispositivo.
