Vladímir Putin y Xi Jinping se reúnen en Pekín para tratar la crisis de Siria y, en particular, cuál será la situación del país tras el conflicto. Después de un periodo de guerra y terrorismo, el país árabe tiene en pie las nuevas ideologías para levantar la nación a su hegemonía anterior.
Los dos presidentes (de Rusia y China, respectivamente) han abogado en su encuentro de hoy viernes en la capital china por preservar la integridad territorial de Siria, respetar su soberanía y “coordinar planes y pasos concretos para asegurar una recuperación eficaz de Siria tras el conflicto”.
Asimismo, los dos han expresado su interés en profundizar las relaciones bilaterales entre ambas naciones y hacer frente a retos mundiales como mantener vigente el acuerdo multinacional nuclear denominado Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés).
Sobre este punto, ambos mandatarios han criticado a Estados Unidos por su decisión unilateral de abandonar el acuerdo, firmado en 2015 entre Irán y el entonces Grupo 5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania), y de restablecer las sanciones a Irán.
Putin y Xi han acordado que harán todo lo posible para conservar la implementación del acuerdo nuclear, considerado un hito diplomático.
En la declaración conjunta firmada por ambos mandatarios, Rusia y China se comprometen además a seguir realizando esfuerzos para lograr una “solución pacífica” de los problemas de la península de Corea.
