Israel anuncio el pasado martes, 10 de julio, su deseo de llegar a la Luna en el mes de diciembre con el cohete SpaceX Falcon 9.
Después de ocho años de un duro trabajo, el proyecto se llevará a cabo con la empresa privada Israel Aerospace Industries y la organización sin ánimo de lucro SpaceIL, siendo estas una de las empresas que intervinieron en la competición Google Lunar XPrize, la cual hay que recordar que concluyo sin tener ningún ganador.
La misión convertiría a Israel en el quinto país en aterrizar en el satélite terrestre después de Estados Unidos, Rusia, China e India. Según el gobierno israelí, la iniciativa busca despertar el interés en el espacio y la ciencia de las nuevas generaciones de este país, un objetivo que contrasta claramente con los de las principales agencias espaciales de Estados Unidos y Europa más centrados en la exploración del espacio y en planetas posiblemente habitables como Marte.
El comandante Eugene A. Cernan fuel el último ser humano en pisar la luna a bordo de la misión Apolo 17 en diciembre de 1972. Y de momento seguirá siéndolo por que la misión que prepara Israel no estará tripulada. El plan es lo más simple posible, la nave aterrizará, clavará una bandera israelí en la superficie lunar y después se dedicará a realizar fotografías y videos del lugar, además de medir el campo magnético de la luna.




































