El monto extra sobre el gas fue la última y clara demostración de que el gobierno aun no sabe lo que quiere y carece de experiencia para superar la crisis que ellos mismos han producido.
El Ejecutivo decidió dar marcha atrás con una decisión que produjo malestar social y político, no sólo de la oposición, sino también del oficialismo, ya que el radicalismo expuso su postura contraria.
Hechos como este en medio de una crisis económica dejan más vulnerable a una sociedad que está frente a un Gobierno que toma determinaciones arriba de una cuerda floja. No hablamos de elecciones, sino de cómo finalizará el mandato del presidente Mauricio Macri y su gabinete el próximo año.
La incertidumbre económica produce temor, pero las idas y vueltas de los que dirigen al país es ya terror, y más cuando se toman el atrevimiento de beneficiar a empresas que lejos están de ser afectadas actualmente por una devaluación, cuando años atrás, sin la inversión correcta y facturas irreales, continuaban brindando sus servicios.
Ahora, el Estado se encargará de pagar parte de esa pérdida que tuvieron las distribuidoras de gas, es decir, la misma gente que también vivió la devaluación y no fue recompensada ni con sus salarios ni con los precios. Todo lo contrario, el extra que obtienen los más adinerados es gracias a lo poco que tienen los trabajadores.
“Si uno no paga las facturas te cortan el servicio y encima te generan una deuda a todas luces ilegal, porque ya había sido cancelada por los usuarios”, se quejó el secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), Pablo Biró, en diálogo con NOVA, quien ya había exigido para las paritarias un bono en 24 cuotas para abatir el costo extra para los consumidores.
Una bomba a punto de estallar que todavía no se apagó
La oposición en la Cámara de Diputados presentó la semana pasada un pedido de sesión especial para el jueves 18 de octubre para tratar el monto extra en 24 cuotas en el servicio del gas. La iniciativa, impulsada por la jefa del bloque del Frente Renovador, Graciela Camaño, recibió firmas del Frente para la Victoria, el bloque Justicialista, el Movimiento Evita, el Frente de Izquierda y la bancada puntana Unidad Justicialista.
“Lamentablemente el Gobierno volvió a hacer el intento de ‘si pasa, pasa’. No es la primera vez que llevan adelante medidas de esta naturaleza”, disparó la diputada Marcela Passo, en una entrevista con NOVA. “Todos sabemos, como ellos también, que lo que estaban haciendo era ilegal”, agregó.
Por ahora, la sesión queda en pie a pesar del freno que dio el Gobierno, como así también los amparos presentados por entidades de consumidores y dirigentes opositores. No hay corrección que detenga el desentono con la Casa Rosada y que borre otra mancha en la historia del gobierno de Macri.
Con resistencias, se aprobó la reurbanización de la Villa 31
Una vez más se consiguió el objetivo del gobernador porteño Horacio Rodríguez Larreta. La Legislatura aprobó el proyecto de reurbanización de la Villa 31 con 40 votos positivos, cinco negativos y 13 abstenciones, cuando afuera había una protesta de vecinos del barrio que se oponen a la iniciativa.
Los habitantes manifestaron que se trata de “un dictamen realizado sin el consentimiento del barrio, que atenta contra sus derechos, legaliza los desalojos forzosos y expropia la tierra y el espacio aéreo de las y los vecinos, entre otros tantos atropellos; promueve la especulación y el negocio inmobiliario, beneficiando a unos pocos, perjudicando a todo un barrio”.
“El proyecto llega con muchísimas resistencias y observaciones durante el tratamiento en comisiones y el proceso participativo del que venía hablando el Ejecutivo no recogió las propuestas que se dieron en el barrio”, denunció ante NOVA la legisladora Andrea Conde. “La información que aparece es confusa e incompleta y la sacaron a las apuradas”, agregó en relación al escrito.







































