La ventaja de un publico infantil esta en que los niños se quedan con el acto de magia sin preguntar por qué y este dentista la utiliza para calmar a sus pacientes y darle un poco de relajación a la consulta.
En tan solo minuto y medio Eyal Simchi, dentista en una clínica de New Jersey e ilusionista de vocación, es capaz de atrapar al espectador también a través de la pantalla hasta convencerlo de que la magia existe.
Ese es el tiempo que este hombre necesitó, como se ve en Facebook, para dejar con la boca y los ojos abiertos a un niño pequeño que acudió a su consulta. (Claro, es un niño pequeño pueden pensar algunos) Pero es que el niño no fue el único.
En un vídeo publicado originalmente en la página de Facebook de la clínica, y re-difundido en Facebook el pasado 22 de mayo con un éxito abrumador (más de 18 millones de reproducciones y cerca de los 2 millones de interacciones), queda claro que, si bien su consulta es de odontología pediátrica, su magia es para todos los públicos.
¿Cómo lo hace?
A diferencia de los niños, que creen ciegamente en la magia y no le dan más vueltas, los adultos siempre se preguntan el cómo.
Respecto a eso, el mago, obviamente, no ha desvelado su truco. Sin embargo, en Twitter ha cogido mucha fuerza la posibilidad de que Simchi haya usado un par de dedos mágicos que, por cierto, se venden en Amazon y que llevan integrados unas luces rojas.
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