El fiscal del caso Lava Jato, José Pérez, llamó por segunda vez a interrogatorio a la jefa de Fuerza Popular (FP), Keiko Fujimori, y a su esposo Mark Vitto, por el “Caso Cocteles 2011-2016”, por ser sospechosos de lavado de activos.
Pérez atendió en tal sentido el motivo invocado por Fujimori para no presentarse por segunda vez a declarar sobre el tema, en el sentido que no se lo permite su agenda de apoyo a sus candidatos en los próximos comicios regionales y municipales del 7 de octubre.
Fujimori Higushi deberá acudir a su interpelación el jueves 11 de octubre, por la mañana, cuando probablemente, en forma paralela, la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema emita sentencia, precisamente sobre su pedido de anular la pesquisa del fiscal Pérez considerando el caso como de criminalidad organizada.
Será la primera vez que Fujimori responda ante el Ministerio Público por el manejo de las cuentas de su partido político.
TAMBIÉN MARK
Antes de Keiko Fujimori, el miércoles 10 de octubre, Pérez interrogará al esposo de la jefa de FP, el estadounidense Marc Vitto Villanela, sobre el origen del dinero con el que adquirió dos grandes terrenos en Lurín, hace dos años, para iniciar un negocio inmobiliario.
Contra el plazo extendido de investigación del “Caso Cocteles” durante 36 meses, los Vitto- Fujimori también esperan una decisión favorable de la Sala Constitucional de la Corte Superior de Lima, respecto a su recurso de amparo.
Salvo razones de fuerza mayor debidamente acreditadas, o decisión judicial superior en contra de la investigación de Pérez, Keiko Fujimori ya no tiene cómo aplazar su interrogatorio y el de su esposo, en esta investigación preliminar. Si no asisten, el fiscal podrá ordenar que los arresten para ser llevados a su despacho a que respondan.
CUATRO INVESTIGACIONES
La jefa de FP enfrenta actualmente cuatro investigaciones por lavado de activos, todas relacionadas con el dinero ilícito procedente de la constructora brasilera Odebrecht y otras fuentes, principalmente, para la campaña presidencial de 2011. La más antigua es por el tema de los “falsos aportantes” detectados en los reportes de gastos entregados a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
El segundo es el “Caso Cocteles”, que trata de confirmar la sospecha que estas actividades fueron en gran parte una tapadera para ingresar a las cuentas de la organización fujimorista “Fuerza 2011”, parte del millón de dólares sucios que habría entregado Odebrecht para financiar la campaña de Keiko de ese año.
Otro de los casos es la carpeta fiscal, específica sobre este aporte ilegal del millón de dólares de Odebrecht, fundamentado en la declaración de Marcelo Odebrecht y la confirmación de Jorge Simoes de Barata, ex representante de la constructora brasilera en el Perú.
ALGO MÁS
El cuarto caso es la pesquisa por los supuestos 15 millones de dólares de dinero negro que habría entregado al exsecretario general de Fuerza Popular, Joaquín Ramírez, para que los “lavara” mediante inversiones en centros de expendio de combustibles, según denuncia pública de Jesús Vásquez, colaborador de la Drug Enforcement Agency (DEA).
