Donald Trump aprobó este viernes la asignación de fondos federales para ayudar a la población de Carolina del Norte, el estado que más sufrió el impacto del huracán Florence, informa la Casa Blanca. El mandatario de EE.UU. reconoció que ese estado se encuentra en situación catastrófica y prometió que viajará a las zonas afectadas por el desastre climatológico.
La asistencia federal incluiría subvenciones para viviendas temporales y reparaciones del hogar, préstamos a bajo costo para cubrir pérdidas de propiedades no aseguradas y otros programas para ayudar a individuos y propietarios de empresas a recuperarse de los efectos del desastre.
Además, en la misma jornada Donald Trump publicó un tuit elogiando a los trabajadores de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias de EE.UU. (FEMA). «Buen trabajo FEMA, socorristas y agentes del orden público: no es fácil, es muy peligroso, es un talento tremendo. Estados Unidos está orgulloso de ustedes. ¡Manténganlo todo funcionando, terminen fuertes!», escribió el jefe de Estado.
Lluvias desastrosas
Por su parte, el gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, ha dado a entender este sábado en una conferencia de prensa que el peligro que representa Florence no consiste en sus vientos cada vez más débiles (los últimos datos del Centro nacional de Huracanes hablan de vientos sostenidos de 72 kilómetros por hora), sino en las lluvias, que podrían causar graves inundaciones.
«Este sistema está descargando cantidades épicas de la lluvia», ha mantenido el gobernador, que también ha aclarado que «el agua está subiendo rápidamente, en todas partes, incluso en lugares que habitualmente no se inundan».
Las alarmantes cifras apoyan sus declaraciones: en la localidad de Swansboro el Servicio Meteorológico Nacional reportó la cifra récord de 77 centímetros de lluvia, según los medios.




































