El jefe de Gabinete, Marcos Peña, reapareció en la escena pública y dio un nuevo informe de gestión ante la Cámara de Diputados.
Allí fue donde respondió preguntas formuladas por legisladores de los distintos bloques y volvió a defender el polémico proyecto del Presupuesto 2019.
Lejos de generar bienestar social, el funcionario reconoció que la deuda en 2018 llegará a casi 90 por ciento del PBI. “A pesar de la caída proyectada para la deuda expresada en dólares en 2018, medida en porcentaje del PBI proyectamos un incremento de 29,9 puntos (de 57,1 por ciento a 87,0 por ciento del PBI)”, afirmó Peña. La cifra exacta es 87 por ciento del PBI.
Sin asumir el fracaso como Gobierno, el Jefe de Gabinete justificó los aumentos, ya que “se deben esencialmente al incremento del tipo de cambio registrado este año”. “El ratio de deuda se calcula valuando la deuda al tipo de cambio de fin de período y comparándola con el PBI en pesos corrientes. Si hiciéramos esta valuación al tipo de cambio promedio proyectado, la deuda neta pasaría de 25,9 por ciento en 2017 a 38,6 por ciento en 2018, un incremento de 12,7 puntos del PBI”, explicó.
“De 2019 en adelante, con el cumplimiento de las metas fiscales y una mayor estabilidad proyectada del tipo de cambio, esperamos una reducción de la deuda como porcentaje del PBI”, fue la nueva promesa de Peña aunque, como vienen los juramentos del Ejecutivo, el futuro tiembla.







































