Las instalaciones del obispado chileno de Temuco y Villarica fueron allanadas.
Los cuerpos policiales y el Ministerio Público llevaron a cabo esta operación con el fin de continuar con las labores policiales iniciadas en junio.
El registro se realizó en las oficinas del vicario general de la Diócesis San José de Temuco, Giglio Linfati, luego de que la PDI y la Fiscalía le solicitarán al obispado otorgar sus antecedentes penales y estos se negaran, reseñó el portal web de Telesur.
«Como no hubo una entrega de forma voluntaria entonces solicitamos la autorización que correspondía al Juzgado de Garantía, hicimos exposición de los antecedentes y el Tribunal estimó que procedía la incautación”, aseveró el fiscal de Temuco Roberto Garrido.
En las pesquisas se incautaron una serie de documentos y una computadora, que según la fiscalía, son contenedores de investigaciones contra cinco sacerdotes envueltos en denuncias de acoso sexual.
Pablo Isler Venegas, Juan Mercado Elgueta y José Bastías Ñanco, todos de la localidad de Temuco, y Mardoqueo Valenzuela, de Ángol son los religiosos investigados por el caso. Sin embargo Garrido señaló que es posible que luego de examinar las pruebas incautadas, surjan más agresores relacionados a las denuncias.
La acción se realiza luego de que el Juzgado de Garantía de la ciudad de Rancagua ordenara la aprehensión preventiva del ex vicecanciller del Arzobispado de Santiago, Oscar Muñoz Toledo, quien se había autodenunciado el pasado mes de enero y a quien se le imputó la presunta comisión de abusos sexuales reiterados y estupro contra siete menores de edad, informó Prensa Latina.
El Fiscal de Rancaguas, Emilio Arias exhortó a las víctimas de pederastía a realizar las denuncias respectivas ante la justicia.




































