Los efectos del contundente paro general del lunes se sintieron en todo el país. No circuló transporte, no hubo clases, varios comercios cerraron y no hubo atención en las entidades bancarias.
La medida fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT). Y se trata del tercer paro convocado por la CGT desde la asunción de Macri en 2015 con el objetivo de frenar los ajustes y despidos en el sector estatal y rechazar un préstamo del FMI por las condiciones impuestas por esa entidad financiera.
Por su parte el gobierno y los medios afines minimizaron la medida de los trabajadores, en esa linea el propio presidente Mauricio Macri grabó un video que generó el rechazo en los sectores sindicales y lo tildaron de provocador. Así mismo el ministro de Finanzas, Nicolás Dujovne, calculó que la huelga le costará al gobierno casi 29 mil millones de pesos (unos 1.000 millones de dólares).
En una rueda de prensa desde la sede de la Confederación General del Trabajo (CGT), Juan Carlos Schmid, Hector Daer y Carlos Acuña, el triunvirato que conforma esa central, llamaron al Gobierno de Mauricio Macri a cambiar el rumbo de la política económica que está causando la exclusión de bastos sectores sociales




































