Para Francia fue intolerable ver a los chicos separados de sus padres y en cajas engrilladas como las de la cárcel de Guantánamo en la frontera entre Estados Unidos y México.
Un vocero del gobierno del presidente Emmanuel Macron dijo que esta política norteamericana muestra que Estados Unidos y Europa “no comparten el mismo modelo de civilización”.
“Yo no quiero que lo que está pasando en Estados Unidos suceda en Europa. Nosotros no tenemos el mismo modelo de civilización, claramente no compartimos los mismos valores”, dijo el vocero Benjamin Griveaux a la Televisión Francesa 2. El mismo que dijo que por la actitud italiana de cerrar las puertas a los refugiados del Aquarius le daba “ganas de vomitar”.
Frente a las imágenes de chicos llorando y reclamando a sus padres en español ante la indiferencia de los guardias y cubiertos por sábanas térmicas de emergencia sanitaria, la presión sobre el presidente Donald Trump crece y al mismo tiempo enfurece, comenzando por Melania, la Primera Dama , y su antecesora Laura Bush. Ahora se suman los gobiernos europeos, que están divididos en torno a la inmigración y deben elegir una política el próximo martes en Bruselas, después que el caso Aquarius y el rechazo italiano se transformara en un drama en la UE.
“Estas imágenes son absolutamente shockeantes y obviamente nuestro trabajo es defender el ideal europeo, un ideal de paz, de libertad”, agregó Griveaux.
Trump había justicado su política con el argumento de que en Estados Unidos él no toleraría el “campo de inmigrantes” en que se había convertido Europa. Después de que en el G7 le dijera al presidente Macron que “los inmigrantes son iguales a terroristas” ante el horror de los otros jefes de Estado y premier presentes, Trump dijo que Europa había cometido “un gran error” al autorizar el ingreso de centenares se personas huyendo de la miseria y las guerras desde 2015, en las que paradójicamente Estados Unidos ha participado.
“Nosotros no queremos que lo que está pasando con la inmigración en Europa nos pase a nosotros”, tuiteó el presidente el lunes.
La respuesta de Griveaux se produjo en la mañana antes del encuentro entre el presidente Macron y la canciller Angela Merkel, que han combinado una política común para una respuesta europea al flujo migratorio, que se discutirá la semana que viene en Bruselas.
La polémica se produce cuando Estados Unidos anunció el martes el eventual retiro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra. Este retiro o suspensión será el tercer gran rechazo multilateral americano después de la partida de la Cumbre de París y el acuerdo nuclear de Irán. El argumento es que el Consejo condena reiteradamente a Israel sin argumentos. El Consejo acusó este mes a Israel de asesinatos en Gaza y uso excesivo de la fuerza. Fue la última de sus 70 resoluciones críticas de Israel.






































