El partido fujimorista Fuerza Popular, decidió participar en las próximas elecciones congresales del 2010, a pesar de haberse manifestado reiteradamente, en contra de los comicios convocados por el presidente Martín Vizcarra tras la disolución del Congreso el pasado 30 de septiembre.
La decisión se tomó el pasado domingo, en un congreso extraordinario que reunió en la capital peruana, a la cúpula fujimorista con los representantes de sus bases provinciales. De acuerdo a las manifestaciones de algunos referentes de la fuerza conservadora, acordaron dejar en manos los delegados provinciales la elección de los candidatos.
Tras conocerse, el allanamiento de Fuerza Popular a las disposiciones del Ejecutivo, el actual secretario general Luis Galarrreta, declaró a Canal N, que: «El hecho de participar en este proceso no significa convalidar la ruptura del orden constitucional».
Las declaraciones de Galarreta, rápidamente tuvieron eco desde el oficialismo, y fue el ministro de Desarrollo social Jorge Meléndez, quien consideró que, con esta decisión, «están aceptando». «Querían archivar el proyecto de adelanto de elecciones en el Congreso, pero en esta oportunidad, si participan, están validando todo lo que ha acontecido».
Congreso Nacional de Fuerza Popular acordó:
1. Participar en las Elecciones Congresales 2020.
2. El proceso interno para la elección de candidatos se realizará a través de delegados de los comités provinciales. pic.twitter.com/6IXVb6jRNU— Partido Político Fuerza Popular 🇵🇪 (@PFuerzaPopular) 20 de octubre de 2019
Desde las usinas del partido naranja, trascendió que algunos de los exparlamentarios disueltos, acordaron, que el partido debería promover la candidatura de los exlegisladores que deseen postular al nuevo congreso. Lo cual generó el rechazo entre algunos dirigentes de las bases provinciales, quienes serán los encargados de elegir a sus candidatos.
El partido liderado por la hija del exdictador Alberto Fujimori, ostentó la hegemonía opositora al Ejecutivo desde el disuelto Congreso, Luego que en el 2016 obtuvo 73 congresistas, que posteriormente se redujeron a 54 por la lucha fratricida entre Keiko Fujimori y su hermano Kenji por el control del partido.
La decisión del fujimorismo de participar en las próximas elecciones congresales, deja a la especulación sobre la posible candidatura de su lideresa Keiko Fujimori, quien al no contar con una condena en los procesos judiciales que enfrenta, podría buscar la inmunidad parlamentaria en los próximos comicios.
En la actualidad, la líder del fujimorismo, cumple la orden de prisión preventiva por 18 meses, mientras es investigada por los delitos de lavado de activos al recibir dinero de Odebrecht para sus campañas presidenciales de 2011 y 2016.







































