El obispo de Huancayo, Pedro Barreto, quien mañana será nombrado cardenal, afirmó que los desafíos de la Iglesia deben ser la pobreza extrema, la ecología, la visión de la mujer y la corrupción.
Barreto, nacido en Lima el 12 de febrero de 1942, será mañana nombrado cardenal junto con otros 13 prelados llegados de todas las partes del mundo y se convertirá así en el cuarto purpurado peruano de la historia de la Iglesia.
El futuro cardenal explicó a Efe que se enteró de su designación en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, mientras hacía escala para venir a Roma a ver al Papa y no se lo quiso creer cuando le empezaron a llegar «una avalancha de mensajes».
«Esto ha sido una diablura del papa Francisco, pero se lo acepto porque viene de Dios», bromea.
A pocas horas de ser nombrado cardenal, Barreto tiene claro que la Iglesia se enfrenta a cuatro desafíos, «que el papa Francisco siempre recuerda en sus discursos», y que son la defensa de la ecología, la pobreza extrema, la mujer y la corrupción.
Califica de inaceptable que en Perú, «con todos los recursos naturales que hay exista pobreza extrema» y que haya zonas donde «el 65 % de los niños sufran de anemia, cuando están rodeados de una naturaleza impresionante». «No podemos aceptar esto», asevera.
También condena los numerosos feminicidios y la violencia familiar en el país y el «cáncer» de la corrupción que existe «no sólo en Perú».
Este jesuita, como el papa Francisco, describe la buena relación que le une al pontífice argentino, quien a veces se despide de él con un cariñoso: «Pedro Barreto, pórtate bien».




































