Madre de Sebastián relata la historia de su hijo.
Han pasado 24 años del atentado que le quitó la vida a 85 personas . En un vídeo la madre cuenta los últimos cinco minutos compartidos con su hijo.
Este mes se cumplen 24 años del atentado a la AMIA, que mató a 85 personas. Aquel 18 de julio de 1994, la víctima más joven fue Sebastián: un nene de cinco años que caminaba de la mano de su mamá por la vereda de Pasteur al 600, en Once. En su homenaje, la Asociación Mutual Israelita Argentina presentó el video “Rosa y Sebastián”, con el estremecedor relato de la mamá sobre los últimos cinco minutos que compartió con su hijo.
Esa mañana comenzaban las vacaciones de invierno. Rosa quiso sacar a Sebastián de paseo y le propuso viajar en colectivo, pero el nene prefirió el subte: le habían contado que los túneles subterráneos se parecían a los de sus personajes favoritos, las Tortugas Ninja. Rosa y Sebastián compartieron el trayecto de la Línea B, desde la estación Lacroze hasta la estación Pasteur.
“De pronto un ruido muy fuerte, un viento muy, muy fuerte nos levantó, y me arrancó al nene de las manos. Cuando el viento me suelta, empecé a buscar a mi hijo porque no estaba al lado mío; no sabía para dónde había ido a parar. Me levanté, me acuerdo que estaba descalza, me acuerdo que pisaba cosas que me pinchaban, y yo no sabía qué era, tampoco me importaba, y cuando lo vi al nene lo quise levantar, y no lo podría levantar. No podía levantarlo y empecé a gritar, empecé a gritar, empecé a gritar… Un hombre, un muchacho, entró a la cuadra y agarró al nene, y se lo llevó al hospital. Esa fue la última vez que vi a Sebastián”, relató la mujer, en un testimonio desgarrador. “Cada 18 de julio es otra bomba porque siguen pasando los años, y yo sigo igual que en el `94”.
El video forma parte de las seis acciones de recordación que realiza AMIA para el aniversario de este año. Tres de ellas están dedicadas a recordar a Sebastián: “La canción infantil creada por Pedro Aznar y Piñón Fijo, que estuvo pensada y dirigida al público infantil y a sus padres. Luego, desde la ficción, convocamos a Eduardo Sacheri para que nos ayudara a pensar qué hubiera sido del futuro de Sebastián si el atentado terrorista no hubiera terminado con su vida. Pero algo seguía faltando. Y ese algo era la voz de su mamá, Rosa. Sólo su testimonio directo, sus palabras de primera mano, logran transmitir el conocimiento y la emoción justa para volver a vivir con ella esa mañana”, detalló Elio Kapszuk, realizador y productor general del proyecto.




































