Entre lagrimas pidió piedad para su padre, y culpó a sus adversarios políticos por la medida, al tiempo que declaró su intención de apelar.
Entre lágrimas, la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori se pronunció sobre el indulto anulado de su padre Alberto Fujimori, argumentando sollozante que el fallo es una persecución contra su familia, «un ensañamiento de sus enemigos políticos».




































