En una conferencia de prensa plagada de cinismo y omisiones, el presidente argentino Mauricio Macri, deslindó cualquier responsabilidad de su gobierno sobre los graves problemas que sufre el país: el pésimo desempeño de la economía es culpa de “una tormenta mundial” y “los gobiernos anteriores”. Señaló.
El millonario empresario, tampoco pudo responder sobre el escándalo de los aportantes truchos (falsos), a la campaña electoral de Cambiemos en el 2017: “es un tema de la Justicia”. Declaró.
Sobre la galopante inflación que ha sobrepasado las mismas proyecciones oficiales, admitió el impacto negativo en los magros salarios de los trabajadores, respondió cinicamente. “Hemos cuidado el salario de los trabajadores en todos estos años”.
