En una jugada desesperada, fujimorismo busca desviar la atención pública de la líder corrupta: Keiko Fujimori, para así darle un respiro y evitar ese frenesí de acoso popular que le ha descubierto mil y un de sus fechorías.
La aparente división del fujimorismo que se revela cuando 26 legisladores de Fuerza Popular firmaron un compromiso para cumplir plazos de la reforma propuesta por el Gobierno, provocaron diversas reacciones.
Las principales apuntan a una división entre los que quieren mantener su curul y los que provocarían el cierre del Congreso para darle un respiro a la Señora K que tiene la popularidad en caída libre.
Alberto Adrianzén, analista político, declaró que sí hay una división del fujimorismo. No creo como muchos han dicho que es una especie de pantomima. Porque el fujimorismo tiene que tomar decisiones importantes.
SALVAR A KEIKO
“Una de ellas es esta posibilidad de aprobar el referendo en los plazos acordados, la otra es que cambie de escenario Keiko Fujimori para poder respirar otro aire que no sea este que la está desgastando de manera terrible”, afirmó.
Indicó que hay que tener en cuenta que sus mítinesson poco concurridos y el rechazo que ha tenido en el Cusco, y por eso está obligada a cambiar de escenario. La posibilidad de que cierren el Parlamento también es una opción en un sector del fujimorismo.
CAMBIO DE ESCENARIO
“Hay una división a partir de las decisiones que tienen que tomar, porque este escenario es muy difícil para Keiko Fujimori, porque sigue bajando en las encuestas y el rechazo a su persona aumenta, si continúa en ese camino el 2021 no va a ser presidenta, ni candidata”, añadió.
Señaló que los que no han firmado son los más duros que quieren cambiar de escenario, quieren impedir el referendo, que se active la cuestión de confianza, se cierre el Congreso.
“Para que Keiko pueda moverse en otro escenario con otros aires, para confrontarse de manera directa con el presidente Vizcarra, entonces los que han firmado solo quieren seguir siendo parlamentarios hasta el 2021 nada más”, aseveró.
DISPUTA
Hernando Cevallos, legislador del Frente Amplio, declaró que la aprobación de estas cuatro reformas no va a cambiar sustancialmente la realidad de lucha contra la corrupción o producir una reforma política importante en el país.
“Por eso, la posición de 26 fujimoristas a favor o en contra, más tiene que ver con una disputa entre el fujimorismo y el Ejecutivo que con la aparición de contradicciones políticas e ideológicas dentro del fujimorismo”, añadió.
FALTA DE CONVICCIÓN
Víctor Andrés García Belaunde, congresista de Acción Popular, señaló que se evidencia una suerte de división y falta de convicción dentro de la bancada mayoritaria en cuanto a los plazos de aprobación de las reformas.
“Creo que ahí hay una suerte de división. No veo que estén muy convencidos del tema. Por otro lado, hay un grupo de ellos que quiere reafirmar su predisposición para poder tocar el tema antes del 4 de octubre, que fue el compromiso de la Junta de Portavoces”, señaló.
SERÁ SUFICIENTE
Marisa Glave, congresista de Nuevo Perú, aseguró que con el compromiso asumido por 26 legisladores de Fuerza Popular será suficiente para superar el voto mínimo requerido y aprobar así la consulta popular.
“Si esos congresistas mantienen su palabra y ‘la señora K’ no les obliga a votar de otra manera y siguen votando de manera libre, entonces podremos tener las cuatro reformas que podrán ir a consulta”, aseveró, considerando que se sumarían a las demás bancadas para hacer mayoría.
Gloria Montenegro, legisladora de Alianza para el Progreso, lamentó que el compromiso que ya había sido asumido por la Junta de Portavoces no haya sido ratificado por todos los miembros del Congreso.
“Se lamenta mucho porque deberían estar todos. El compromiso ha sido uno solo. El compromiso no solamente es por escrito. El valor de la palabra es fundamental”, resaltó.
MANTENER CURULES
Por su parte, Hernando Cevallos afirmó que el fujimorismo está más preocupado por ver de qué manera conservan sus curules o se reciclan como senadores, pero en definitiva cómo mantienen el poder en un ensayo patético.
“Aquí el problema no es la bicameralidad ni que se incremente o no el número de representantes, el tema acá es terminar con la vieja política de tener representantes que no representan la expectativa de nuestro pueblo, que son elegidos de forma amañada, que tienen vínculos con las empresas”, resaltó.
Lo que necesitamos es senadores que no lleguen a calentar el asiento y a coludirse con las grandes empresas, eso debemos asegurar, pero la calidad del Senado no le preocupa al fujimorismo, ni siquiera al Ejecutivo, están más pensando de cómo llegar en función de las cosas que pueden conseguir o ganar esas curules, más que en transformar la política, darle un sentido más humano, más serio, sentenció.







































