Mario Abdo Benítez ha asumido este miércoles la Presidencia de Paraguay y ha expresado su solidaridad con los pueblos de Venezuela y Nicaragua.
“Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela y de Nicaragua frente a los abusos del poder. Nuestras voces libertarias no callarán”, ha afirmado el nuevo presidente paraguayo en un discurso pronunciado en su ceremonia de investidura.
Insistiendo en esa solidaridad, Abdo Benítez ha reiterado que Paraguay no se mantendrá indiferente “ante el sufrimiento de pueblos hermanos” y ha insistido en la necesidad de dejar a un lado la hipocresía y levantar la voz ante las injusticias.
Además, ha prometido trabajar incansablemente con los países aliados para combatir con fuerza el crimen con todas las fuerzas disponibles. “No es aceptable que nuestras fronteras sigan siendo espacios para el florecimiento de organizaciones criminales”, ha agregado.
En otra parte de su discurso, Abdo Benítez ha arremetido contra la impunidad y ha instado a acabar con ese “cáncer” que azota el país centroamericano.
“La impunidad es el cáncer a vencer. Yo no quiero un juez amigo. Vamos a construir una justicia independiente y valiente para que se acabe la impunidad en Paraguay”, ha sostenido.
En la ceremonia de investidura también han estado presentes el presidente de Argentina, Mauricio Macri, el brasileño Michel Temer, el uruguayo Tabaré Vázquez, el boliviano Evo Morales, el colombiano Iván Duque y el guatemalteco Jimmy Morales, entre otros altos mandos.
El ya expresidente de Paraguay, Horacio Cartes, renunció en mayo al cargo antes de concluir su mandato el 15 de agosto, para jurar como senador el pasado 1 de julio.
La renuncia de Cartes se produjo en momentos en que el país centroamericano se enfrenta a considerables desafíos económicos y tiene necesidades que atender en ámbitos como la educación, la salud, el sector campesino y la infraestructura vial.





























